Warning: session_start() [function.session-start]: open(/home/content/00/6271800/tmp/sess_p21akucfo10kdib2r12l4dmbp3, O_RDWR) failed: No such file or directory (2) in /home/content/00/6271800/html/wp-content/plugins/wsi/wp-splash-image.php on line 142
» Manifiesto de Mampodre Cognomatica

Manifiesto de Mampodre

> En favor de la concurrencia de saberes

Pico Mampodre

Mazizo de Mampodre, 2.192 metros, (43°01’50” N • 5°11’19” O) es un macizo que forma parte de los Picos de Europa, situado en la parte Norte de la Provincia de León (España) y cima a la que acudimos para celebrar con esfuerzo, el esfuerzo. Nos referimos al esfuerzo que costó escribir el Manifiesto en los aledaños del Mampodre. La ascensión, siempre a pie y que recomendamos vivamente por constituir un formidable paseo, fue realizada desde la cara Norte.

Para el saber griego, antiguo, el vacío no era posible; la materia era continua, era divisible sin fin; y el movimiento se producía cuando se empujaba algo en alguna dirección. Y para tal forma de pensar, la paradoja de la flecha que seguía avanzado después de abandonar el arco, cuando dejaba de existir la fuerza que la empujaba, les producía tal zozobra que no dudaron en acudir a una interpretación consecuente con el saber de la época. Dado que la naturaleza odiaba el vacío (Aristóteles) y la flecha hacía un poco de vacío detrás suyo. la naturaleza, horrorizada, a acudía presta para reponer dicho vacío y lo hacía con tanto ahínco que empujaba la flecha hasta que cumplía su fin (donde el arquero alcanzaba).

INTERDISCIPLINAR
La relación entre disciplinas no es algo nuevo, un procedimiento reciente de la comunidad del saber o táctica a la que se acude, discrecionalmente. La interdisciplinariedad, la predisposición a la concurrencia de saberes debe ser equivalente a su fuerza real. Lo que sea en menos, lo será en demérito de la ciencia, de la innovación y de la Humanidad; Lo que sea en menos, lo será en nuestro propio perjuicio.
Nada sabían, entonces, de la existencia de eso que hoy llamamos ‘inercia’ y su enorme complejidad. La ciencia no descansa en interrogarse sobre la realidad. Su descifrado es una pulsión nativa en el hombre. Sobre la materia y su divisibilidad mucho ha llovido hasta llegar a eso que llamamos partículas elementales u ondas, las que siguen añadiendo zozobra sobre la naturaleza de la realidad.

Y desde Aristóteles, con su saber enciclopédico, pasando por San Isidoro y Las Etimologías, de las que tanto se ha dicho y escrito: desde que vinieron a ser durante siglos todo el mundo de las ciencias; que eran a un tiempo las razones delas palabras y de las cosas; y que si alguna vez las cosas fueron guardadas por las palabras, eso ocurrió con Las Etimologías. Desde Aristóteles hasta nuestros días y con más fuerza que nunca en los últimos tiempos, nosotros, los que subscribimos el presente Manifiesto, teniendo al frente como testigo, una cumbre, el macizo de Mampodre, venimos a recordar que hoy como ayer, pero de intensidad muy superior, la concurrencia de saberes es un imperativo para la investigación, para la innovación y para cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje. Venimos por esta vía, con el manifiesto, a recordar y reivindicar la interdisciplinariedad.

La interdisciplinariedad es un imperativo funcional,pero también moral, para acometer los procesos de investigación, innovación y de enseñanza-aprendizaje. Venimos en exigir su despliegue con carácter urgente. Es un hecho irrefutable e incontestable, que la presunta estanqueidad de los distintos dominios del saber es un obstáculo y muy contraproducente para el fomento de la ciencia. Las innovaciones científicas y tecnológicas del último siglo, sirva de ejemplo, son fruto de la concurrencia de saberes.

> En favor de la ciencia

La idea moderna de hombre, capaz de enfrentarse al Mundo en su totalidad —orgánico e inorgánico, cósmico—, bien para comprenderlo o desafiarlo, bien para dominarlo o modificarlo, para dirigirlo en suma y hacerlo por nuestros propios medios, puede ser considerado una ensoñación altanera, presuntuosa o si se prefiere un pecado de vanidad y otro de soberbia. En todo caso, justo es reconocerlo, así nos manifestamos y eso intentamos. Y desafiamos al Mundo, a una parte muy pequeña, —no es una hipótesis— cuando generamos fuerza (bombas de fisión) para destruir o menoscabar su lado antropomórfico.

RECOMENDACIÓN
Para una mejor y más cabal comprensión de la Cognomática recomendamos la lectura pausada y meditada del libro Idolatría en las Matemáticas que puedes descargar aquí.
De una necesidad obvia, ineludible, la que tiene el hombre de aprender el Mundo para protegerse de sus rigores o mejorar nuestras expectativas, con éxito parcial demostrable, hemos involucionado a una suerte de conjura de cierta aristocracia del saber que, sin remordimientos, ha propagado la idolatría a lo que consideraban poderes irreductibles, totales, léase «el infinito», «la exactitud», «la perfección», «la nada en el espacio y en el tiempo», matemáticamente demostrables, en el nivel simbólico, aunque imposible materialmente, tal que revertir una esfera para poner fuera lo que está dentro, con movimientos mecánicos. Y del mismo modo, otorgar potencias extraordinarias, cabalísticamente inspiradas, a las palabras.

El “hombre capaz de enfrentarse al Mundo en su totalidad”, es una perspectiva que necesitaba poderes extraordinarios, proporcionales al empeño. Y obtuvo dichos poderes para su propósito dominador, que empezaba por dominar por su interior —la caverna donde habitamos, con una bóveda azulada de día—, para superarla, superar sus alrededores y los aledaños cósmicos y determinar su devenir desde su exterior, desde fuera del Universo, del «Mundo», a conveniencia, sin restricciones onerosas. ¿De dónde extrajo, dicha perspectiva, poderes tan colosales? De las matemáticas, del lenguaje simbólico, de los numerales, de sus operaciones fantásticas, y de las palabras que las cortejaban: «infinito», «exactitud», «perfección» o la «nada». Los obtuvo, fantásticamente, con simulacro simbólico, en un comportamiento delirante y estéril.

1. Consulado dictatorial

Hemos pasado del aprendizaje a través de la experiencia a un estadio —ajeno a la ciencia— que venera los símbolos y que los sobrepone a la realidad percibida directamente o con la mediación de tecnología. Símbolos que ocluyen la huella que deja en nuestro cerebro la realidad percibida. La representación que hacemos en nuestro cerebro de la realidad y que, pacientemente, transformamos en lenguaje, que se sirve de símbolos para comunicar los conceptos —de gran utilidad para la Humanidad— hemos pasado, repetimos, al consulado dictatorial de un cierto lenguaje simbólico, que abusa de palabras vacías, de conceptos corruptores, y que se impone a la realidad y aherroja la ciencia.


IDOLATRÍA EN LAS MATEMÁTICAS
Subordinar la ciencia a palabras vacías, huecas de consistencia, cualesquiera, es una involución improductiva. Constituye una forma de idolatría a los simbólicos, por serlo. Se los adora con la misma devoción que al becerro del oro, cual maná de la sabiduría. Mejor, decimos nosotros, tener en alta consideración las tormentas solares, es un ejemplo, y no imaginar que serán dominadas con nuestro lenguaje simbólico
Mejor, decimos nosotros, tener en alta consideración las tormentas solares, es un ejemplo, y no imaginar que serán dominadas con nuestro lenguaje simbólico. La mejor capacidad tractora de los bueyes se manifiesta de un determinado modo. Si se les obliga a empujar la carga, el carro de heno, con la cabeza, poniendo el carro delante, nuestra conducta entra de lleno en el ámbito de lo irracional y poco importa que tal ideación absurda pueda ser formalizada —«resuelta la paradoja»— matemáticamente (simbólicamente).

La ciencia tiene un camino, antiquísimo, el del trabajo constante y también ingenioso y se sirve del lenguaje para comunicar sus hitos. Usa, se sirve del lenguaje, pero no es sierva, rinde pleitesía o e es esclava del lenguaje que utiliza símbolos vacíos, carentes de sentido o inconsistentes sin correspondencia con la realidad. Subordinar la ciencia al lenguaje simbólico, cualesquiera, es una involución improductiva.

Poderes extraordinarios, en apariencia absolutos, dificultan los necesarios vínculos que necesita la ciencia con la contracción y expansión, con la viscosidad, con la fricción, con la fractura, con la contigüidad, con el error, con la incertidumbre, en suma, con la imperfección y las carencias. Son poderes delirantes que contaminan la acción científica y docente y crean el espejismo de la existencia de saberes estancos, que se autocontienen (la inagotable lista de ciencias), aunque deudores todos ellos, a su vez, de un saber dominador, con poderes ilimitados e irreductibles, el lenguaje simbólico matemático.

Nos estamos refiriendo a un proceso involutivo que está anegando la educación y la ciencia de ruido, de paquetes de información irrelevantes o absurdos, inconsistentes, que se travisten como conocimiento, haciendo a todos, a la humanidad, caminar por senderos extraviados, perdiendo tiempo, muy escaso a escala humana, y consumiendo enormes caudales de energía, que no podemos sufragar.

2. Reversión y estrategias «c:c»

La «cognomática» sirve al propósito de revertir dicho proceso involutivo. La «cognomática» al impulsar las estrategias «c:c» (Conocimiento Consistente), de la que se deducirán cambios profundos con gran impacto en los procesos educativos y en la aceleración científica y tecnológica.

• La «cognomática» excluye el ruido travestido de conocimientoLa «cognomática» se asigna a la reingeniería o intelección coherente, consistente, de procesos que despliega nuestra especie y que la faculta para dar contenido a ese formidable don que poseemos, la anticipación, don muy limitado, pero que nos permite prevenir e influir sobre el futuro, sobre nuestro entorno. Nuestro cerebro (materia+energía) captura señales, las almacena, las recupera, las compara, hace cálculos, genera conceptos, identifica particularidades y construye la experiencia integrada, naturalmente, con los conceptos, particularidades y emociones. Las estrategias «co:co» generarán nueva máquina-herramienta para interoperar con los conceptos que crea el hombre, con los que representa la realidad; máquina-herramienta para las particularidades a las que están asociados los conceptos. Y añadimos, sin descuido, que la experiencia cabalga sobre emociones (experiencias físicas), ultrasubjetivas o de muy difícil comunicación (los «qualia»1 de Francis Crick y Christof Koch2.

> Llamamiento

Y por que la «cognomática» es consecuencia directa de la interdisciplinariedad, de la concurrencia de saberes, y como tal —como disciplina que hace su aportación alicuota a la ciencia para excluir el ruido travestido de conocimiento—, venimos en proclamar la conveniencia de incentivar las estrategias «c:c» asignadas a identificar conocimiento, a su coherente y consistente reingeniería para su mejor operación y automatización, también trasmisión, siendo conscientes de los limites que nos impone el cerebro, la materia+energía que lo mantiene vivo y de la que depende. Dependencia que genera, lo sabemos, imperfección y error.

Los signatarios del Manifiesto Mamprode convenimos en anunciar que la «cognomática» acometerá su trabajo sin oblaciones u ofrendas a una ensoñación delirante: el «poder absoluto» deducido, graciosamente, de un lenguaje simbólico, el matemático y otro, el natural, con sus propias carencias. Ni los números ni las palabras tienen poderes mágicos. No los necesitan. Son de extraordinaria e irremplazable utilidad per se. Idolatrar el lenguaje matemático o natural no es el camino. ¿Es posible un nuevo lenguaje, la emergencia de un nuevo lenguaje mejor adaptado a las exigencias del conocimiento, del aprendizaje y de la acción investigadora? La «cognomática» contesta ‘sí’ y lo llama «vebor».

_______
Firmantes: Grupo de Ingeniería del Conocimiento

  1. qualia (singular: quale, en latín y español) son las cualidades, objeto de ponderación, subjetivas de las experiencias individuales
  2. Christof Koochbiofísico, dirige el Laboratorio Klan dedicado a identificar los mecanismos biofísicos subyacentes en los cálculos neuronales. Utiliza la Teoría de la Información para desentrañar la capacidad de cálculo de las células corticales. Muchos de los componentes biofísicos de la neurona, afirma, poseen limitaciones. Circunstancia que las obliga a comportarse de manera probabilística o poco fiable.

§ Una respuesta a Manifiesto de Mampodre

  • Eva Méndez dijo: 22/05/2013@01:06 Responder

    Lástima que el día 22 de junio no pueda estar en Maraña (mi pueblo, por otra parte) ya que sería, sin duda, signataria convencida del “Manifiesto de Mampodre” desde mi firme militancia en la interdisciplinariedad científica.
    ¿Para cuándo la próxima reunión que dé oportunidad a la firma, in situ, de dicho manifiesto?

    PS. Espero que Mampodre acompañe con su verdor a tanto “verbor”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


Warning: Unknown: open(/home/content/00/6271800/tmp/sess_p21akucfo10kdib2r12l4dmbp3, O_RDWR) failed: No such file or directory (2) in Unknown on line 0

Warning: Unknown: Failed to write session data (files). Please verify that the current setting of session.save_path is correct () in Unknown on line 0